08 diciembre 2005

A unos días de mi cumpleaños, pasado mañana, recuerdo, aún el año pasado, contaba los días que faltaban, siempre a la expectativa, hoy ya no cuento, a lo mejor ya no necesito hacerlo, sea como sea, hoy estoy muy feliz con mi Halcón.
Un 10 de diciembre nací yo, nací bajo el signo solar del Sagitario, se supone el signo de fuego más complejo (jajajajaja) , corría el año 1984, año en que Orwell ubica su novela y con la que lo titula allá en un lejano 1949. El día en que cumplí cinco años la ONU declaró a la fecha como "Día Internacional De Los Derechos Humanos", así que desde hace dieciseis años los Derechos Humanos y yo celebramos el mismo día, aunque aquellos desde la última década del siglo XVIII fueron establecidos en un acta hecha por los revolucionarios franceses. Por aquella misma época, 1776, nació el mismo día que yo José Joaquín Fernández de Lizardi, quien sería el primer novelista latinoamericano; un siglo después fallecio Alfred Nobel estableciendo en su testamenta la institucionalización de los premios que llevan su nombre y que estos se entregaran en el aniversario de su muerte (por cierto este año omitieron por completo este punto pues los premios fueron entregados ayer o antier).
Bueno después de estos datos que no interesan a nadie y que sólo demuestran que toda mi vida he sido un ñoño de closet (hace unos días salí) quiero decir que estoy contento pero también me da miedo cumplir años, ahora sí tengo que decir adios a mi adolescencia y a la oportunidad de crecer un centimetro más y no quedarme en mi mediocre metro y sesenta y nueve ( que ni es chaparro ni es alto); ya veo a Dios en el cielo, con un costal repleto de años, arrugas, grasa abdominal, calvicie, canas y más achaques,´viendo su reloj eterno que todo lo mide y contando los segundos que faltan para abrir el costal y delarmelo caer.
Bueno, como sea, pasado mañana es mi pumple y lo único que me gustaría tener es a todos mis amigos ´conmigo y que ellos a su vez estén felices y contentos y que ninguno se pelee, digo todos hemos metido la pata y al fin y al cabo sólo son diferencias de opinión, lo que importa, lo que verdaderamente importa es que nos apreciamos, bueno la neta es que nos queremos... bueno sí... los amo.

03 diciembre 2005

Odio las malditas tormentas, aquellas que no dan tiempo de ceder, aquellas en las que no es posible asirte a alguna roca porque es traicionar la otra tormenta, aunque se me acuse a tibio, porque en la amistad no se es tibio, hay de tibieza a tibieza.
Alejarse, irse, son las palabras que han perseguido a mis amistades y ahora, ahora me encuentro tratando de salvar el barco, aunque no puedo, y aunque salvar el barco signifique darme demasiado paquete, pero según veo ahora nadie más esta interesado en compaginar, aunque se llegue a pensar en el perdón.
Ganas me dan de irme a la chingada, estarme solo todo el pinche día, encerrado en mi cuarto, leyendo, escribiendo, me vale madre el mundo, lo he hecho antes, verdaderas amistades no las tuve antes, podría presindir de ellas; pero no, claro que no, hay momentos en que las cosas deben de seguir igual o cambiar para mejorar y de alguna manera seguir de la misma manera pero mejor, conociendonos más - otra de mis clàsicos nudos gordianos- bueno considero que los problemas se resuelven hablandolos, ya sin importar quien cede o quien no, se trata de aceptar que la cagamos y que nos reconozcan que tampoco que la cagamos, pero si pedimos perdón es porque en realidad así lo queremos; para mí pedir perdón significa olvidar lo que me han hecho.
La verdad siento ira, mucha ira, estoy muy encabronado por todo, porque estoy loco, porque ni siquiera yo sé que es lo que me encabrona, porque no puedo molestarme por comentarios... porque no dejan de comentar justificaciones, por todo...
Chingada madre, estoy molesto... existen personas que ni en el mundo hago y ahora resulta que ellos hacen que todos nos estemos agarrados del moco.
Lo único que me importa es que amo, pero lo que no soporto es que los demás no intenten comprender, no se trata de ceder, de convencer, se trata de ir hacia una comprensión, no de imponer...
La amistad es más cabrona, representa un esfuerzo que se hace a diario, pero a la vez no significa sacrificio, lo sé porque lo he vivido, tuve "amigos" que se han ido, que no los busque, porque verdaderamente no me importaron.
Los quiero, no lo puedo negar, estoy molesto por algo que no debía de estar molesto, pero así soy yo, me molestan cosas muy pequeñitas, soy muy histérico, quizá necesito una histerectomía o un paroxismo histérico, no lo sé... pero yo no sé muchas cosas, lo que si sé es que no soporto los comentarios sueltos, sé que yo no soy quien para decir eso, pero así es...
No soporto ver a mis amigos dispersarse, irse, por eso no quiero que peleen, menos por nimiedades, por puras pendejadas.