21 noviembre 2005

Después de todo, qué pocas son las personas que conozco, sólo muy pocas, en realidad he visto transitar tantas personas a mi alrededor, pero sólo con unas cuantas camine, sólo de ellos he llegado a conocer un poco, más allá del escaparate que crean al mundo para que los observen, yo también llegué a tener mi propio escaparate, yo también use una pantalla, pero el tiempo me enseño que eso no funciona, como nada fuinciona cuando se trata de hacer amigos, en realidad no se puede hacer amigos como si existiera una fórmula mágica para hacerlos, no se trata de un fábrica donde salen los amigos en serie, como uno quiera, no, es un proceso más artesanal en el que uno y otro se van conociendo y se va generando la amistad, y de esos amigos sólo he tenido muy pocos, de hecho sólo hasta ahora puedo decir que tengo verdaderos amigos, porque antes yo era un desconocido para ellos o viceversa, quiza el hecho que ahora tengo más de un amigo y que comprendo el valor de ellos no sea azaroso, así las cosas, en verdad me encanta la formja en que he llegado a conocerlos a todos, en que he llegado a quererlos.
Me asombra ver como personas que llegué a considerar valiosas en mi vida no les importe, mucho menos les importaron partes escenciales de mi existir, partes que nulificaron o ninguniaron. Ma asombra que a trasluz ellos terminaran convirteindose en una figura bidimensional desinflada, en lugar de la persona multidimensional que conocí... A veces creo demasiado en las personas...
Pero, y esto salva el día a día, existen personas como Greeda y su amor al Giraluna, Akhu y su tristeza a las rosas blancas en cuarto creciente, Doko naufrago y conquistador de las tormentas, o Renatita que espera el rescate de su propia guerra, o tú Hayabusa, que en tu vuelo me llevas a lugares que sin ti no conocería.

16 noviembre 2005

Heme aquí, otra vez, otro blog, después de haber abandonado las pretenciones artisticas de los otros dos lo único que voy hacer con éste es escribir pendejadas, sin ninguna aspiración, quizá termine abandonandolo como he hecho con los otros, como todo aquello que no me interesa, que no me motiva... Creo que algún día terminare todas aquellas planes que emprendido, pero todo a su debido tiempo, además hay planes que desde su genesis estan destinados al fracaso y otros proyectos que nos surgen en le camino y se convierten en la base de nuestra existencía, lo que tengo seguro es que para mí las cosas no me caen del cielo - a veces, y sólo a veces, se me ofrecen pequeñas ayudaditas como una despensa -, la verdad es que a pesar de que crea en el destino y que puede sucederme algún milagro sólo son esperanzas, sé que debo esforzarme por lo que quiero, sé que tengo que hacer todos los trabajos de la escuela, aunque sea a última hora y sé que para conseguir lo que quiero debo de esforzarme (aún para mantener limpia mi casa).
Pero de lo que estoy seguro es que no me tengo que esforzar para ser feliz, en este momento lo soy, porque de lo contrario la felicidad me evadirá, no lo niegó, se tiene que poner de nuestra parte para conseguirlo, pero en el momento menos pensado nos llega, nos abraza con un viento fresco a las doce de la noche después de haber estado en el paraíso y nos deja llorar en una camioneta, tomado de la mano de quien amas. Así es la felicidad, como anoche y antenoche, que se fue filtrando en las piezas de ajedraz, en las preguntas ñoñas del maraton o los puntos del domino, definitivamente no hay algo mejor para ser feliz que estar con las personas que quieres. Gracias Hayabusa, Greeda, Akhu y Doko.